Letrasenredadas.com

Juan Andrés Muñoz

Allendegui es un periodista navarro que emigró hace más de una década para hacer las Américas, y todavía no las ha terminado.

http://www.allendegui.com/

El inglés holístico

Enviado el 14 de Agosto por Allendegui en El baúl

Revisando mi cuenta de correo electrónico, encuentro en la carpeta de spam un mensaje titulado “Aprende inglés en forma natural”. La duda me asalta. ¿Cómo aprendí yo el inglés? No me acuerdo. Quizás fue de forma artificial, y entonces todos los verbos y sustantivos que aprendí tienen hormonas y pesticidas. Este mail me interesa mucho. Sigo leyendo.

“Muchos nos preguntan: ¿cómo funciona el sistema de aprendizaje de inglés holístico?”. Por fin. Llevaba meses sin dormir haciéndome la misma pregunta y nadie me la había podido responder. Porque yo conocía el inglés británico, y el inglés estadounidense y hasta el inglés australiano, pero el inglés holístico es un concepto nuevo. A ver qué mas dice.

“El aprendizaje holístico abarca todas las áreas de conocimiento, empleando en forma alternada ambos hemisferios cerebrales”. Esto ya no me lo creo. Con los altos índices de desempleo que hay, por muy holístico que sea este método, no me trago que pueda emplear a los dos hemisferios cerebrales. Y si fuera cierto, seguramente serían empleos precarios con muy baja remuneración.

El mensaje termina diciendo “Grupos reducidos y ambientes purificados”, bueno, eso sí me gusta porque si uno va a estar aprendiendo inglés en un grupo reducido, el olor axilar puede ser nauseabundo y todo lo que sea purificar el ambiente ayuda a aprender inglés.

Me queda una curiosidad. Abro el diccionario de la Real Academia.

holístico, ca.

1. adj. Fil. Perteneciente o relativo al holismo.

¿Holismo? Eso debe ser la afición a leer el Hola. Adiós.


Comer y dormir

Enviado el 13 de Agosto por Allendegui en El baúl

Llegué al restaurante después de una noche en vela. Pedí al camarero la carta casi maquinalmente y la leí por encimita. Se me nublaba la visión con tanta letra. Le pedí un filete con una cama de arroz y un vaso de leche de oveja.

En cuanto me los trajo, me tumbé en la cama de arroz. El camarero me preguntó:

- ¿Quiere algo más?

- Pues sí, fíjese que hace un poco de fresquito. Tráigame un queso sábana para taparme.

- Estupendo. Ahora mismo. ¿Y de postre?

- Por el postre no se preocupe, que espero tener dulces sueños.

(Publicado también en Allendegui)


Bestseller baratito

Enviado el 13 de Agosto por Allendegui en Humor gráfico

Estas son las viñetas cómicas que más nos gustaron hoy:

De Forges, en El País:

forges

De Mingote en el ABC:

mingote2

De Nik, en La Nación:

gaturro

De Montoro, en La Razón:

montoro


El mejor humor gráfico: La vacuna contra el miedo

Enviado el 12 de Agosto por Allendegui en Humor gráfico

Lo mejor del humor gráfico del día:

De Matador, en El Tiempo:

matador.eltiempo

De Ramón, en Diario de Navarra:

ramon.ddn

De Leonard Beard, en El Periódico:

leonardbeard.elperiodico

De Forges, en El País:

forges.elpais

De Macanudo, en La Nación:

macanudo.lanacion


¿Qué harías si ganaras mucho dinero?

Enviado el 12 de Agosto por Allendegui en Humor gráfico

Estas fueron las viñetas cómicas que más nos gustaron hoy:

Mingote, en ABC.

mingote

Jim, Jam y el Otro, en La Nación de Argentina:

miau

Erlich en El País:

lopez


El hilo

Enviado el 11 de Agosto por Allendegui en El baúl

Siempre quise conocer a Peter. Así que un día me puse un hilo rojo sobre el hombro. Yo sabía que él era una persona que se preocupaba por los demás, hasta en los detalles más pequeños, y que seguramente repararía en aquel trozo de lana que desmerecía mi aspecto. Nos cruzamos en la calle y se acercó a mí. Tendió su mano y me retiró el hilo. Me sonrió e hizo un tic con el ojo. Así conocí a Peter. Después de tener una conversación muy entretenida, llena de vericuetos y anécdotas, nos despedimos, y prometimos saludarnos la próxima vez que nos viéramos. Nunca más volví a verle. Ahora acabo de enterarme de su muerte y se siente el vacío y la soledad de perder a un buen amigo.


Aeropuerto transparente

Enviado el 10 de Agosto por Allendegui en Vivencias

Mi vuelo llegó a la nueva terminal del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México: la terminal 2. Salimos  del avión y empezamos a desfilar como robots hacia la zona de inmigración.

El edificio en sí no me impresionó mucho, aparte de estar más agujereado que un queso y de tener tres plantas. Llegamos a un puesto de control y rellenamos un formulario sobre síntomas de gripe porcina. Seguimos avanzando y pasamos aduana. Bastante rápido. Finalmente, la zona de equipaje. Esa sí que me llamó la atención ya que a través de una cristalera, como un gran escaparate, se podía ver la labor de los maleteros descargando los equipajes de nuestro vuelo. “Eso sí que es transparencia“, pensé yo. Detrás mía, un señor no se conformó con pensarlo, y manifestó sus cavilaciones en voz alta:

- “Esto es transparencia… para que puedas ver cómo maltratan tus valijas”.

Lo más irritante es que, efectivamente, la transparencia no parecía importar mucho a los maleteros, que manipulaban el equipaje con rudeza. A mi alrededor podía observar los rostros demudados de algunos pasajeros que veían cómo sus maletas iban a dar contra el suelo con estrépito. En mi caso, he de decir que recuperé todos mis bultos íntegros.

Seguí andando y me llamó la atención que en la nueva terminal se preocuparan tanto por la salud de los viajeros, y es que hasta había señales para advertir a la gente se preocupara por sus talones. Supongo que cargar maletas deber ser muy malo para los pies.

También me dio la impresión de que era una terminal divertida, ya que al parecer había muchas bandas, supongo que amenizando el tránsito a los viajeros. Así que, salvando alguna contradicción, como una señal que para explicar cómo lavarte las manos te indicaba unos pasos, mi experiencia en la terminal fue buena.


Interdit d’interdire

Enviado el 5 de Agosto por Allendegui en Fotones

Si los jóvenes del Mayo Francés del 68 llamaron la atención del mundo con aquel famoso graffiti de “Prohibido Prohibir” en Nanterre, en la Villa de Guadalupe encontré este otro graffiti, más metafísico y contundente si cabe.


La playa nudista

Enviado el 31 de Julio por Allendegui en El baúl

Siempre había tenido curiosidad por ver una playa nudista. Así que se subió al coche y recorrió 200 kilómetros hasta la costa. Siguió las instrucciones que tenía anotadas en la parte de atrás de un mapa amarillento y llegó al lugar. Había un cartel pequeño con letras grandes: Playa Nudista.

Avanzó unos cuantos metros hasta que pisó la arena. Estaba llena. Había nudos de todo tipo. Desde los elegantes nudos de corbata, hasta los musculosos nudos gordianos, pasando por nudos marineros, nudos ciegos y hasta nudos de garganta. Varios nudópatas estaban jugando a la soka-tira, y otros navegaban en un velero muy cerca de la orilla a varios nudos por hora. Pero los que más llamaban la atención eran los cojo nudos, los más divertidos y amenos. Entonces…

NOTA: Este relato no tiene desenlace, sólo nudo.


La gripe porcina vista por los cerdos

Enviado el 28 de Julio por Allendegui en Humor gráfico

(Dibujo de Allendegui… hecho por Allendegui, quiero decir)

(Y publicado en Allendegui, además de aquíndegui, ahora)


¿Merecen mejor sueldo los periodistas?

Enviado el 28 de Julio por Allendegui en El baúl
¿Periodismo en el Mar Muerto, o periodismo la mar de muerto? La foto es de Inju

Un artículo de opinión del analista y profesor de economía de los medios Robert G. Picard responde a la pregunta del título con bastante crudeza. He seleccionado algunos párrafos que no tienen desperdicio y pueden servir de punto de partida para un debate.

“Los periodistas se merecen un sueldo bajo. Los salarios son una compensación por crear valor, y los periodistas hoy día no crean mucho valor. Hasta que asuman esto, ni los blogs, ni Twitter ni los micropagos van a resolver sus fracasados modelos de negocios”.

“En el pasado, la dificultad y los costos de operación, publicación y distribución limitaban drásticamente el número de proveedores de contenido. Esta escasez aumentó el valor económico del contenido. Ese valor agregado ha desaparecido hoy debido a la amplia variedad de fuentes de noticias e información que existen”.

“Los periodistas no tienen una base de conocimiento especial como pueden tener los profesores o los electricistas. Por tanto, el principal valor económico del periodismo no deriva de su propio conocimiento, sino de la distribución del conocimiento de otros. En este proceso, son tres las funciones y habilidades que históricamente han creado valor económico: el acceso a las fuentes, la evaluación de la importancia de la información y su transmisión de manera eficaz”.

Hoy, cualquier persona común puede observar e informar de las noticias, reunir el conocimiento de los expertos, determinar su importancia, añadir imágenes y sonidos y publicar ese contenido con facilidad. Y todo ello gratis. Hasta que los periodistas puedan redefinir el valor de su trabajo por encima de este nivel, merecen un bajo salario”.

“Para que un trabajo esté bien remunerado, los empleados deben poseer alguna habilidad o conocimiento únicos (…) Lamentablemente, el trabajo periodístico se ha convertido en un ‘commodity’. La mayoría de los periodistas comparten las mismas habilidades y los mismos enfoques de las historias, buscan las mismas fuentes, se hacen las mismas preguntas y producen historias muy similares”.

“La mayoría (de los periodistas) cree que lo que hacen es tan intrínsecamente bueno que debe compensárseles por ello aunque no produzca ingreso”.

“Si se quiere crear valor, los periodistas no pueden seguir informando de la forma tradicional o simplemente informando de las noticias que han aparecido en otra parte. Deben añadir algo nuevo que cree ese valor”.


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