Letrasenredadas.com

El pantalón que no me cabía

Enviado el 18 de Diciembre por Allendegui en El baúl

Hace unas semanas me invitaron como ponente a un Congreso en un pueblo de alta montaña. La noche anterior me puse a hacer la maleta, como siempre, con prisas. Irrumpí en el armario y arranqué una camisa y un pantalón de sus perchas respectivas. Eché todo en la maleta de mano como si fuera una pira, lo embutí como un chorizo y finalmente logré cerrarla. Las cremalleras estaban al borde de su capacidad.

Finalmente logré salir del casa. Hacía mucho frío. El coche no quería arrancar. Lo tuve que convencer a base de empellones y llaverazos. Emprendimos camino. El pueblo estaba realmente perdido. Nadie sabía dónde estaba, ni siquiera los mapas. “¿Quién pudo perder un pueblo?”, cogité.

Llegué de milagro, siguiendo la estrella polar. Lo de pueblo era una exageración. Más bien lo clasificaría como un villorrio de mala muerte, con ocho casas, una tienda de ultramarinos, un motelucho y la iglesia. Pregunté a un lugareño dónde era el famoso Congreso. Me dijo que en la tienda de ultramarinos. Me extrañó sobremanera, pero estaba muy sobre la hora para cambiar de opinión. Me registré en el motelucho y subí a mi habitación. Saqué la invitación para el Congreso. Era un sobre color marfil con letras doradas, todo muy elegante. No encajaba con la aldea en la que estaba. Pero los datos eran los correctos.

Mi conferencia era en cinco horas, así que decidí vestirme de una vez para estar listo. Saqué el pantalón, me lo probé y no me cabía. Era una talla pequeña, de cuando una vez se me ocurrió hacer una dieta. Menudo problema. Tenía que adelgazar en cinco horas si no quería aparecer en mi conferencia con la parte de abajo del chándal que llevaba puesto. Lo primero que se me ocurrió fue salir a hacer un poco de footing. Después de media hora estaba exhausto. Volví al hotel, me duché y me probé el pantalón. Seguía sin caberme. Decidí tomármelo a la ligera, para ver si así lograba perder unos gramos que permitieran enfundarme el dichoso pantalón. Entró algo mejor pero sin llegar a abrochar. Me asomé por la ventana. Estaba desesperado. Reparé entonces en la iglesia y se me ocurrió una idea.

Fui a ver al cura. Estaba rezando la liturgia de las horas.

- Oiga padre, quería pedirle un favor. ¿Podría confesarme?

- Claro que sí, encantado. Vamos al confesionario.

Después de media hora, salí renovado, ligero… ligero… Me había quitado un peso de la conciencia. ¿Sería suficiente para ponerme el pantalón? Salí corriendo, crucé la plaza y subí a trompicones las escaleras del motelucho. Me probé el pantalón. Entró perfectamente. A medida. Me miré en el espejo, sonreí y me fui a dar mi conferencia.


Al habla el Capitán de un navío de los Estados Unidos de América

Enviado el 6 de Diciembre por Juan José García-Noblejas en El baúl

Aunque la anécdota (o leyenda marina) circula desde hace tiempo por la red, no la he visto aquí. Quizá haya alguien que aún no lo conoce, o que le sirva para algo tenerla a mano:

Conversación real grabada de la frecuencia de emergencia marítima, Canal 106, en la costa de Finisterre, Galicia, entre gallegos y norteamèricanos el 16 de Octubre de 1997.

- Gallegos: …(ruido de fondo) Les habla el A-853, por favor, desvíen su rumbo quince grados sur para evitar colisionarnos… Se aproximan directo hacia nosotros, distancia 25 millas náuticas.

- Americanos: …(ruido de fondo) Recomendamos que desvíen su rumbo quince grados norte para evitar colisión.

- Gallegos: …Negativo. Repetimos, desvíen su rumbo quince grados sur para evitar colisión.

- Americanos: … (otra voz americana) Al habla el Capitán de un navío de los Estados Unidos de América.
Insistimos, desvíen ustedes su rumbo quince grados norte para evitar colisión.

- Gallegos: … No lo consideramos factible, ni conveniente, les sugerimos que desvíen su rumbo quince grados sur para evitar colisionarnos.

- Americanos: … (muy caliente) LES HABLA EL CAPITÁN RICHARD JAMES HOWARD, AL MANDO DEL PORTAAVIONES USS LINCOLN, DE LA MARINA DE LOS E.E.U.U., EL SEGUNDO NAVÍO DE GUERRA MÁS GRANDE DE LA FLOTA NORTEAMERICANA.

NOS ESCOLTAN DOS ACORAZADOS, SEIS DESTRUCTORES, CINCO CRUCEROS, CUATRO SUBMARINOS Y NUMEROSAS EMBARCACIONES DE APOYO. NOS DIRIGIMOS HACIA AGUAS DEL GOLFO PÉRSICO PARA PREPARAR MANIOBRAS MILITARES ANTE UNA EVENTUAL OFENSIVA DE IRAQ.

NO LES SUGIERO… LES ORDENO… QUE DESVÍEN SU CURSO QUINCE GRADOS NORTE!!!!!.
EN CASO CONTRARIO NOS VEREMOS OBLIGADOS A TOMAR LAS MEDIDAS QUE SEAN NECESARIAS PARA GARANTIZAR LA SEGURIDAD DE ESTE BUQUE Y DE LA FUERZA DE ESTA COALICIÓN.

UDS. PERTENECEN A UN PAÍS ALIADO, MIEMBRO DE LA OTAN Y DE ESTA COALICIÓN….. POR FAVOR, OBEDEZCAN INMEDIATAMENTE Y QUÍTENSE DE NUESTRO CAMINO!!!!!

- Gallegos: …. Les habla Juan Manuel Salas Alcántara. Somos dos personas. Nos escoltan nuestro perro, nuestra comida, dos cervezas y un canario que ahora esta durmiendo. Tenemos el apoyo de Cadena Dial de La Coruña y el canal 106 de emergencia marítimas. No nos dirigimos a ningún lado ya que les hablamos desde tierra firme, estamos en el faro A-853 Finisterre, de la costa de Galicia. No tenemos la menor idea en que puesto estamos en el ranking de faros españoles. Pueden tomar las medidas que consideren oportunas y les dé la puta gana para garantizar la seguridad de su buque de mierda, que se va a dar una leche contra las rocas… por lo que volvemos a insistir y le sugerimos que lo mejor, mas sano y más recomendable es que desvíen su rumbo quince grados sur para evitar colisionarnos…..!!!

- Americanos: Bien, recibido, gracias.


Whiskipedia: nueva entrega

Enviado el 4 de Diciembre por Ander Izagirre en El baúl

Después de aquel lejano arranque, aquí va otro ramillete para la whiskipedia. Las definiciones procuran incluir los nuevos sentidos que se ocultan en la palabra pero también el sentido original.

Para verlo con un ejemplo del ramillete anterior: Carcajada: señora anticuada y gastada (carca ajada) que sin embargo no para de reírse (carcajada).

Así pues:

Alegato: discurso para animar a los mininos.
Amaño: trampa realizada contra un aragonés.
Demorado: que llega con retraso y pintado de violeta, lila o malva.
Esquimal: habitante del Ártico que sobre el hielo se traslada mejor con kayak o trineo.
Folleto: obra impresa, de reducido número de hojas, cuyo autor alardea de haber copulado abundantemente.
Helvético: ciudadano suizo seguidor del Real Betis Balompié.
Herbívoro
: el que lo come todo hervido.
Ilicitano: habitante ilegal de Elche.
Kantimplora: recipiente para filósofos que piden agua en el desierto.
Malabo: ciudad guineana en la que hablo bien de mí mismo.
Omnívoro: comedor de platillos volantes.
Onomástica: persona que come sólo puré en el caso de que no se celebre su santo.
Solista: mujer que se cree muy inteligente por tocar o cantar en solitario.


Otros ámbitos