que curioso que curioso empezar a leer Y yo que tú yo que tú ya no me moriría precisamente el día de tu cumpleaños. Para Javi que no sabía alemán y ni falta que hacía. Recuerdo el libro en el buzón yo abriendo el buzón que nunca abría. Barakaldo. Y un sobre y un remitente: Peter. Peter. Y dentro la novela y dentro la dedicatoria. Y leer el comienzo rápido muy rápido sin enterarme de nada como si la ansiedad prendiera fuego a las hojas y tan rápido que me dolía la cabeza te dolerá la cabeza me duele la cabeza y vuelta a empezar no empezando sino como empezara. Por la calle y en el autobús y en el metro releyendo la dedicatoria y riendo y luego Pippit de nuevo Como cuando acabas de abandonar la cárcel y tienes delante de la puerta un abanico de posibilidades abanicables: norte o sur o este y oeste o noreste y noroeste y suroeste y norsur y surnoreste o norestesur de tal manera que si piensas detenidamente la serie de decisiones que debes tomar volverás a entrar a la celda pidiendo por favor una condena generosa por un delito mínimo riendo solo no como el que ríe un ingenio sino con la satisfacción de un niño que aprende el significado de la palabra patata PA-TA-TA y repite PATATA PATATA PATATA muchas veces y así hasta transformar la patata en energía y la energía en feldespato.







Leandro Pérez Miguel
08/8/2009
qué decir que no esté dicho
jo, jota
jjgnoblejas
09/8/2009
Me encanta toparme otra vez con la Monalisa Gorda de Botero. No puedo separarla de la mirada de Peter mirando cómo miraba yo la portada de su libro, que acababa de ponerme en mano.
Allendegui
10/8/2009
Yo nunca leí el libro. J. a ver si me lo prestas algún día.
Leandro Pérez Miguel
10/8/2009
Yo tampoco, que rule. Soy de los que devuelven.
Ander
10/8/2009
Yo también lo quiero leer. ¿Se os ocurre alguna manera, en papel, en digital, sólida, líquida o gaseosa?